viernes, 29 de mayo de 2020

El Arrebatamiento


1. ¿Qué es el Arrebatamiento?

En la escatología cristiana, el arrebatamiento o arrebatamiento de la Iglesia, es la creencia de que al descender Jesús del Cielo, los muertos que llevaron una vida cristiana resucitarán​ y los creyentes que se hallen vivos serán raptados o llevados de la tierra junto con ellos (los creyentes muertos resucitados) para encontrarse con Dios en el Cielo.​

La palabra “arrebatamiento” no se encuentra en la Biblia. El término viene de una palabra latina que significa "llevar, quitar o un arrebato". Sin embargo, el concepto del arrebatamiento es claramente enseñado en la Escritura.

El concepto tiene su base en varias interpretaciones del libro bíblico de Primera de Tesalonicenses y cómo se relaciona con las interpretaciones de varios otros pasajes bíblicos, como los de Segunda de Tesalonicenses, el evangelio de Mateo, Primera de Corintios y el libro del Apocalipsis.

2. ¿Cómo se llevará a cabo el Arrebatamiento?

- Los muertos en Cristo resucitarán primero. (1 Tesalonicenses 4:16)
- Los vivos y los muertos resucitados serán llevados juntos en las nubes para encontrarse con el Señor en el aire. (1 Tesalonicenses 4:17)
- El arrebatamiento ocurrirá durante la Parusía. "Los que están vivos y permanecen hasta la Venida del Señor (Parusía en griego), serán arrebatados juntamente con ellos [los muertos resucitados] en las nubes para recibir al Señor en el aire" (1 Tesalonicenses 4:17)
- La reunión con el Señor será permanente. "Y así estaremos siempre con el Señor" (1 Tesalonicenses 4:17)

3. ¿Por qué es necesario el Arrebatamiento?

Porque finalmente estaremos libres de pecado, y estaremos para siempre en la presencia de Dios. Existe mucho debate sobre el significado y alcance del arrebatamiento. Esta no es la intención de Dios. Más bien, el arrebatamiento debe ser una doctrina consoladora llena de esperanza; Dios quiere que al considerar el arrebatamiento “nos animemos unos a otros con estas palabras” (1 Tesalonicenses 4:18).

4. ¿Quiénes serán arrebatados?

En el punto de vista pre-milenarista, el arrebatamiento sería antes de un milenio literal. Dentro del pre-milenarismo, la posición pre-tribulacionista es la visión más predominante entre todas que distingue el arrebatamiento y la segunda venida como dos eventos diferentes. También hay otras posiciones dentro del pre-milenarismo que difieren con respecto al momento del rapto.

Dios “quita” a los creyentes de la tierra para dar paso a Su justo juicio que será derramado sobre la tierra durante el período de la tribulación. El arrebatamiento se describe primeramente en 1 Tesalonicenses 4:13-18 y 1 Corintios 15:50-54. Dios resucitará a todos los creyentes que han muerto, dándoles cuerpos glorificados, y después partiendo de la tierra con aquellos creyentes que estén aún vivos, a quienes también les serán dados cuerpos glorificados. “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tesalonicenses 4:16-17).

5. ¿Cuándo ocurrirá el Arrebatamiento?

Según 1 Tesalonicenses 4: 16-17 y Mateo 24: 37-40, el arrebatamiento ocurriría en la Parusía del Señor, donde se usa la palabra griega "Parusía" para describir los eventos: Leer: 1 Tesalonicenses 4: 16-17 y Mateo 24: 37-40.

6. ¿Cómo debemos prepararnos para el Arrebatamiento?

Solo Dios sabe con total certeza cómo sucederá esto, si serán eventos simultáneos o no. Pero lo que realmente importa es que estemos seguros de que nuestras vidas le pertenecen a Dios porque hemos recibido a Jesús como Salvador. Debemos vivir llenos de su Espíritu Santo permitiéndole que nos guíe siempre para que vivamos de acuerdo con su voluntad.

Otra forma sería:

No permitamos que la mentira y el engaño del maligno nos hagan dudar de esta (nuestra) realidad.

Dios está con nosotros. Es en su presencia donde recibimos toda la fortaleza necesaria para hacer frente a las pruebas de esta vida.

Dios es bueno y tiene todo el control. La realidad es que la bondad de Dios no ha terminado y todavía él está en el control de todo lo que sucede. Aun en medio de la incertidumbre de los tiempos presentes y de circunstancias que no logramos comprender, tenemos que seguir confiando en la bondad, el amor y el poder de nuestro Dios. Él nunca cambia.

Roque Puell López Lavalle

martes, 28 de abril de 2020

Tu preocupación no mueve la mano de Dios


El preocuparte por las cosas que no puedes resolver no te ayuda a solucionar la situación, solo es una pérdida de tiempo. ¡Es como si te sentaras en una silla mecedora que te mantiene ocupada pero no te lleva a ninguna parte!

Cuando tu mente está completamente concentrada en los problemas te impide tener paz en tu corazón, poder meditar en la Palabra de Dios y ser un hombre de poder. Jesús dijo: “pero las preocupaciones de esta vida, el engaño de las riquezas y muchos otros malos deseos entran hasta ahogar la palabra, de modo que ésta no llega a dar fruto” (Marcos 4:19, NVI).

Tal vez sientas, en este momento, que estás enfrentando una situación difícil e imposible, y te preocupas por lo que podrías hacer para solucionarlo, pero, si eso es lo único que haces, le estás demostrando a Dios que no dependes de Él sino de tus propias fuerzas. Jesús dijo: “separados de mí no pueden ustedes hacer nada” (Juan 15:5, NVI). Fuiste creado por Dios para depender de Él, entregarle a Él todos los retos de tu vida y permitirle que te ayude con ellos.

¡Dios no te diseñó para que llevaras a cuestas tantos problemas! Él te hace descansar porque sabe que es necesario, Jesús hizo el llamado diciendo: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28, RV60). Jesús quiere que le entregues tus cargas porque Él tiene cuidado de ti. Existen muchas cosas en la vida sobre las cuales no puedes hacer nada al respecto, pero ¡Dios si puede!

Debes entender: “Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios” (Lucas 18:27, NVI). ¡Dios hizo todo lo que ves de la nada, Él puede hacer brotar agua de la roca! Sustituye la preocupación por la confianza en Dios y verás progreso.

Tu preocupación no mueve la mano de Dios, pero ¡Tu fe si lo hace!

¡LEVÁNTATE DE LA MECEDORA DE LA PREOCUPACIÓN Y AVANZA!

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias (Filipenses 4:6, NVI).

Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes (1 Pedro 5:7)

Adaptado

martes, 31 de marzo de 2020

¿Qué es perdonar?


Perdonar es abrir una válvula de escape para permitir la salida del veneno acumulado por el rencor y el resentimiento. Cuando una persona perdona, no está ayudando a quien la ofendió, se está ayudando a sí misma, porque se está deshaciendo de los sentimientos negativos y está recuperando el equilibrio y la paz interior.

En toda relación humana se generan problemas y desacuerdos, se producen situaciones que pueden causar molestia y enojo, pero eso no implica que se tengan que quedar cuentas pendientes.

Hay dificultades y malos entendidos, incluso problemas graves de relación, pero si no se perdona, si se guarda rencor, la relación se va a corroer y la infelicidad de ambos va a ser la principal consecuencia. El perdón no es cuestión de razón. El perdón en muchas ocasiones aparece como algo "ilógico", hasta cierto punto irracional, pero lograr perdonar y liberarse del rencor tiene su lógica y su metodología.

¿Cómo evitar el círculo vicioso?

Para evitar que esa cadena de resentimientos y agresiones se convierta en algo interminable, es necesario aprender a perdonar, sin condiciones, sincera y generosamente. Para poder llegar al perdón, cuando se ha sufrido una ofensa, es conveniente tomar en consideración los siguientes puntos:

Aceptar el dolor: Tratar de aparentar que "al cabo no me importa", es echarle tierra al asunto, pero debajo de esa tierra queda el resentimiento. Solamente reconociendo y aceptado el dolor se puede trabajar para eliminarlo de raíz.

Evitar la competencia: En ocasiones se toma la actitud de "si el otro me hizo, yo le hago.." No se trata de ver a quién le va peor, pues esa es una actitud de: "yo pierdo y tú también", que resulta autodestructiva.

Valorar la ganancia, no la pérdida. Perdonar implica recuperar la paz interior, el equilibrio emocional. Al perdonar, la más beneficiada es la persona que otorga el perdón porque se deshace de los sentimientos negativos.

Buscar soluciones, no al culpable: Lo importante al perdonar es encontrar la manera de restablecer la relación y mejorarla, en vez de identificar quién tiene la culpa de que las cosas no marchen bien.

Evitar poner condiciones: Cuando se ponen condiciones, se corre el riesgo de caer en el chantaje. "Te perdono si tú haces esto o aquello". "Cuando vea que cambiaste, entonces te perdonaré". Estos planteamientos implican una compensación o una especie de desquite y mantienen vivas las actitudes negativas.

Regalar en vez de cobrar: El perdón es un regalo, no es una factura que más tarde se va a cobrar. Perdonar implica decirle al otro: "te perdono, sin pedir nada a cambio". Si se pide algo a cambio, si se cobra ya no hay perdón, hay transacción.

El perdón es como el amor, simplemente se da como un regalo, sin condiciones. Cuando se toman actitudes de desquite, cuando se guardan cuentas pendientes, cuando se entra en un juego de "toma y saca", se está cultivando la infelicidad. ¿Por qué estar luchando contra nuestra propia felicidad? El perdón generoso, desinteresado, es una excelente inversión, ¡Se está invirtiendo en la propia felicidad!.

Compilado



domingo, 16 de febrero de 2020

Dios responde a nuestras excusas



Tú dices: Estoy demasiado cansado.
Dios dice: Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga (Mateo 11:28-30).
Tú dices: Nadie me quiere.
Dios dice: Te amo. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna (Juan 3:16). Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros (Juan 13:34).
Tú dices: No puedo continuar.
Dios dice: Mi gracia es suficiente y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo (2 Corintios 12:9).
Tú dices: No sé cuál camino tomar.
Dios dice: Yo puedo dirigir tus pasos. Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas (Proverbios 3:5-6).
Tú dices: No lo puedo hacer.
Dios dice: Todo lo puedes en mí. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Filipenses 4:13).
Tú dices: No es posible. Dios dice: ¿Hay algo imposible para mí? He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí? (Jeremías 32:17).
Tú dices: No vale la pena.
Dios dice: Todas las cosas nos ayudan a bien. Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados (Romanos 8:28).
Tú dices: No puedo perdonarme a mí mismo.
Dios dice: ¡Te perdono! Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad (1 Juan 1:9).
Tú dices: No puedo proveer para mi familia.
Dios dice: Yo supliré todo lo que falta. Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús (Filipenses 4:19).
Tú dices: Tengo miedo.
Dios dice: No te he dado espíritu de temor. Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio (2 Timoteo 1:7).
Tú dices: Siempre estoy preocupado y frustrado.
 Dios dice: Echad tus ansiedades sobre mí. Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros (1 Pedro 5:7).

Adaptado

viernes, 31 de enero de 2020

La verdad sobre la confesión positiva


Desde hace más de una década ha venido infiltrándose entre la cristiandad evangélica la teoría, tal vez muy atractiva, pero del todo no-bíblica, acerca de la importancia sobrenatural de lo que pronunciamos con nuestros labios. El peso propio que se le concede a la Palabra llega hasta los extremos de creer que si digo "me muero de la jaqueca", en efecto moriré, y por tanto, si de verdad me duele la cabeza más bien deberé decir "no me duele nada", y entonces se me pasará la dolencia como por arte de magia... 

Si quiero un auto rojo, deportivo y descapotable, escribo sus características en un papel y lo pego en un lugar visible, de modo de poder repetir lo que he escrito con cierta asiduidad, a fin de que, por la fuerza que tienen mis palabras, el Señor, solícito en escucharme, no tarde en responder a todas mis peticiones. Es verdad que las Sagradas Escrituras hablan de la importancia de algunas cosas que se confiesan con los labios. Pero, curiosamente, eso que se debe confesar es el señorío de Jesucristo, y su obra redentora en favor nuestro: Romanos 10:9, 1ª Reyes 8:35, 2ª Crónicas 6:24, Mateo 10:32, Lucas 12:8, etc., y otra clase de confesión, netamente bíblica, como es la de los pecados, para salvación: Levítico 5:5, 1ªJuan 1:9, Nehemías 9:2, Salmos 32:5, Mateo 3:6, etc. 

Sin embargo, lo que realmente esta tendencia viene a tratar de imponer, es la creencia o la confianza en la palabra, como valor absoluto: Esto quiere decir que lo que digo tiene poder en sí mismo, independientemente de la voluntad divina al respecto. Es más, lo que pronuncio con mis labios de alguna manera pone en funcionamiento la voluntad de Dios, llegando entonces al abismo ilógico de creer que el Señor depende de mí, y no yo de Él, como cualquier pensamiento racional haría suponer. Frente a semejante contradicción, o nos detenemos o saltamos: No hay término medio. 

Esta seudo-doctrina presentada por sus defensores como un gran hallazgo de hombres de Dios iluminados por una nueva revelación, no es por cierto nada nuevo. Al fin, deberíamos creer que no hay nada nuevo debajo del sol... 

En efecto, está tomada de cosmovisiones tan antiguas como el hombre mismo: El valor mágico de las palabras proviene de creencias esotéricas, orientales, más cercanas a brujos y chamanes que a ideales bíblicos. Y más cercano en el tiempo, vuelve a ser considerada y adoptada por la Nueva Era que, como todos sabemos, no es una religión o una secta, sino una corriente de pensamiento que invade e infiltra todos los estratos sociales, todos los niveles culturales, todas las disciplinas. La Nueva Era aconseja: acéptate y sé feliz. Y si hay algo que te "desarmoniza", desconócelo y repite que todo está bien, hasta que realmente creas que está bien... 

Sucede que, aunque no podamos encontrar nada semejante en la Biblia, esto funciona: Acaricia la carne, alimenta el ego, nos convence de que somos los mejores y de que nada puede pararnos...¿O no somos hijos del Poderoso? Mientras tanto, la cruz, el negarse a sí mismos, el ver nuestras justicias como trapo de inmundicia, el ser barro en manos de un alfarero...todo esto, y mucho más, queda arrumbado en el último rincón del desván de nuestra alma...¿Quién quiere ser un perdedor? 

La confesión positiva nos anima a desconocer cualquier cosa que no nos agrade o que nos duela: Si estoy en la ruina, no debo decirlo, porque mi Dios es el dueño de todas las riquezas. Si estoy enfermo, tampoco debo decirlo, porque por sus llagas fuimos nosotros curados... En cambio, sólo debo pronunciar lo que quiero en mi corazón, y sólo porque lo diga, entonces se cumplirá. Así y todo, tampoco debo suplicar o pedir por favor: únicamente ordenar, y entonces todas las huestes angélicas se pondrán en movimiento sólo por el poder de mis palabras... 

En la misma vía de razonamiento, tampoco habrá que temer nada, por aquello de que "...el temor que me espantaba me ha venido y me ha acontecido lo que yo temía." (Job 3:25) Los que así creen no advierten que esta no es la verdadera interpretación de este pasaje. La declaración de Job no hace referencia a una cuestión de causa-efecto: porque lo temí, entonces me sobrevino. Solamente es una afirmación, carente de toda otra segunda acepción: le sobrevino, lo que temía. El por qué es algo sobre lo que Job no se expide. 

Así las cosas, el cristiano se ve de golpe convertido en un superhombre, que de tener fe, todo lo puede: ¿Podrá también torcer la voluntad de Dios? Esta nueva ola de interpretación, entonces, vulnera por lo menos dos nociones fundamentales en el ideario cristiano: la fe y la soberanía de Dios. 

En cuanto a la fe, puntualizaremos algunas cuestiones acerca de sus características fundamentales. El libro de Romanos es verdaderamente una enciclopedia de la fe. En él se nos aclara que la fe viene por el oír, y el oír, por la palabra de Dios (Romanos 10:17). Para empezar, entonces, podemos afirmar que la fe no es un disparo al aire, sino que responde a una palabra de Dios. Se debe tener fe en lo que Dios nos dice, jamás sólo en lo que se nos ocurre. Puedo decirle a ese monte que se eche en el mar, pero si Dios no me ha dicho que lo haría, en vano hablaré, gritaré o proclamaré...Puedo declarar con mis labios que algún paralítico ande, pero si no lo ha determinado así el Señor, solamente conseguiré destruir una vida... 

Revisemos la vida del padre de la fe, Abraham: Cuando el todavía Abram sale de su tierra. ¿Lo hace sólo porque se le antoja? Mas bien fue por fe, pero su fe estaba fundamentada en lo que Dios le había hablado. Era tal vez una locura, era casi algo irracional, pero Dios lo había dicho. Y sobre eso ejercía fe.(Génesis 12 y sgtes.) 

Cuando Noé sube al arca, y antes, cuando la construye (Génesis 6 y sgtes.) ¿No estaba respondiendo a una palabra de Dios? ¿Qué decir de Moisés, Gedeón, Sansón, David y otros grandes héroes que engalanan la galería de Hebreos 11? 

No es mi fe la que pone en movimiento la maquinaria divina, sino a la inversa: La palabra de Dios, emitida de acuerdo con su soberana voluntad, pone en funcionamiento la fe, la cual es también un don de Dios. (Efesios 2:8, 1ª Corintios 12:9) 

Si el Señor, pues, te dice que te dará un auto rojo deportivo y descapotable, ten fe, aunque parezca una locura...Si, por el contrario, El nada te ha dicho, quizás la locura sea pretender obtenerlo. 

De la mano de una fe bien entendida, camina la soberanía de Dios. Ella implica que Dios, y sólo El, es absoluto, dueño de todo. El motor inmóvil de la filosofía, la causa eficiente, el acto puro. Todo es por El y para El, y nada sucede si el Señor no lo ha previsto. El es, efectivamente, el Señor, amo absoluto, no un vasallo de los caprichos, necesidades u ocurrencias humanas. El hace el día bueno y el malo, El nos da bonanza o nos somete a la adversidad, El nos enriquece o nos empobrece, nos lleva o nos trae, nos pone o nos saca, nos da o nos quita...¿Quién se atreverá a decirle qué haces? 

Leamos atentamente algunos textos: Eclesiastés 7:14, Isaías 45: 9-9-12, Deuteronomio 4:39, 1ª Crónicas 29:12, Job 9:12, Salmos 29:10, 135:6, Daniel 4:35, 2º Reyes 19:28, Romanos 9:19, etc. En todos ellos, y en muchos otros que podríamos citar, se aclara meridianamente que por sobre lo que creemos, o pretendemos creer, está Dios, sentado en su trono, decidiendo lo que es bueno o no para sus hijos. 

Los cristianos no somos, ni fuimos llamados a ser, super-héroes. Por la cruz fuimos salvados, y con ella misma en los hombros debemos caminar por donde anduvo el Señor... ¿Desear cosas? ¿Anhelar cosas? ¿Esperar cosas? ¿Orar por ellas? Esta muy bien, ¿A quién otro podríamos recurrir? Pero nunca creer que nuestra palabra o nuestro poder puede realmente traer a la realidad lo que deseamos, como, pasmosamente, se nos enseña en La cuarta dimensión, de Yonggi Cho. 

Podemos proclamar lo que deseamos, pero sólo como una manera de alimentar nuestra fe, nunca con la ilusión oculta de que nuestras órdenes sean justamente eso para Dios. La única confesión verdaderamente positiva que conozco es aquella de reconocimiento a Dios por sobre todas las cosas: El lo es todo, en todo. Si vivimos de acuerdo con esta premisa puede ser que todo en nuestra vida cambie. Ya no seremos los nuevos adalides contemporáneos, pero estaremos más cerca del Siervo, el que descendió a la condición humana, el que lavó los pies de sus discípulos, el que fue a la cruz para rescatarnos... 

Porque, debemos comprenderlo, Dios no comparte su gloria con nadie.

Eliana Gilmartin

lunes, 30 de diciembre de 2019

El desánimo



El apóstol Santiago dijo por la inspiración del Espíritu Santo: "El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos" (1:8) ¿Conoce usted a alguien que hoy diga una cosa y mañana cambie de opinión? Sin lugar a dudas no sólo conoce a una persona así, sino a muchas. 

El desánimo significa literalmente sin ánimo. Al señor y la señora desanimados los encontramos en el trabajo, en el vecindario, en la congregación y hasta en el ministerio. 

El desánimo es una barrera sicológica que taladra los pensamientos. De ahí, taladra los sentimientos. Finalmente, llega y agujerea la voluntad. La persona desanimada se aprisiona en su propio calabozo por la falta de auto-estima, del deseo de querer superarse y de lograr realizarse en toda su potencialidad. 

El señor y la señora desanimados son muy volubles en su carácter y fracasan mucho en sus promesas. No están dispuestos a pagar el precio del éxito. Les agradan las cosas emocionales y del momento. Pero metas a largo plazo, que exijan disciplina, dedicación y paciencia, les hacen desistir fácilmente. 

Bien claro dice el texto sagrado: 

"El hombre de doble ánimo es inconstante en sus caminos”. 

- Comienza muchas cosas, pero termina algunas. 
- El desánimo lo lleva siempre a un callejón sin salida. 
- La persona desanimada pierde la confianza de otros. 
- Nunca es fiel en lo que se le encarga. 
- Mientras la emoción está en ebullición se mueve, pero si se apaga, se paraliza. 

Tengo una receta para ti que te desanimas: 

- Admite que eres tú quien te desanimas y no culpes a otros.
 
- Desarrolla patrones disciplinarios. 

- Sé realista y práctico. NO te ilusiones. La ilusión lleva al desánimo. La realidad mantiene el ánimo por encima de todo. 

- Pídele ayuda al Señor Jesucristo. Es mejor que ningún consejero. Él sabe por qué tú te desanimas y te aflojas tan pronto. 

- No temas en orarle, llorarle y rogarle para que te inyecte ánimo. El gustosamente lo hará si tú lo dejas. 

Kittim Silva 


jueves, 28 de noviembre de 2019

¿Cómo murieron los apóstoles?


1. Mateo: Sufrió el martirio en Etiopía, asesinado con una espada.

2. Marcos: Murió arrastrado por caballos por las calles de Alejandría, Egipto.

3. Lucas: Ahorcado en Grecia después de su tremenda predicación a los perdidos.

4. Juan: Fue metido a una vasija de aceite hirviendo en Roma y milagrosamente no murió. Estuvo preso en las minas de la isla de Patmos. Allí escribió Apocalipsis. Fue liberado y viajó a Turquía sirviendo como obispo de Edesa. Fue el único apóstol en morir pacíficamente, anciano.

5. Pedro: Fue crucificado boca abajo en una cruz, porque le dijo a sus torturadores que se sentía indigno de morir de la misma manera que Jesucristo.

6. Santiago: El líder de la iglesia en Jerusalén, fue arrojado del pináculo sureste del templo a más de 30 ms. cuando se negó a negar su fe en Cristo. Sus enemigos, al ver que no murió en la caída, lo golpearon hasta la muerte. (Ese pináculo fue el mismo donde Satanás llevó a Jesús durante la Tentación).

7. Santiago, hijo de Zebedeo: Como era un fuerte líder de la iglesia, fue decapitado. El oficial romano que lo custodiaba en el juicio miraba sorprendido como Santiago defendía su fe. Condenado Santiago a ser decapitado, fue llevado por este oficial al lugar de ejecución. Vencido por convicción, el oficial declaró su nueva fe al juez y se arrodilló junto a Santiago para aceptar la decapitación como cristiano.

8. Bartolomé: Conocido como Nathaniel, fue misionero en Asia. Testigo de nuestro Señor en la Turquía actual. En Armenia, fue azotado a latigazos, por predicar.

9. Andrés: En Patras, Grecia. Después de ser azotado severamente por 7 soldados fue crucificado y puesto en la cruz con cuerdas para prolongar su agonía. Siguió predicando a sus verdugos durante 2 días hasta que murió.

10. Tomás: Fue atravezado con una lanza (empalado) en India durante uno de sus viajes misioneros para establecer la iglesia en el subcontinente.

11. Judas: (No Iscariote) Fue asesinado con flechas cuando se negó a negar su fe.

12. Matías, elegido para reemplazar a Judas, fue apedreado y decapitado.

13. Pablo: Torturado y luego decapitado por Nerón en Roma, año 67. Sufrió un largo encarcelamiento, donde escribió sus muchas epístolas a las iglesias que formó.

Bibliografía:
La Blibia.
Tito Flavio Josefo (Jerusalén, c. 37-c. 100). Historiador judío fariseo, descendiente de una familia de sacerdotes. Hombre de acción, estadista y diplomático.
Dorman Newman, historiador religioso siglo xv.
David Snell “How Did Each of the Original Twelve Apostles Die?”

viernes, 25 de octubre de 2019

El verdadero Halloween


Año Nuevo de los Celtas

El 31 de octubre es el día más importante en el año satánico. Marca el Año Nuevo de los Celtas, antiguo pueblo de Gran Bretaña. En esta fecha terminaba la época de las cosechas. Ellos tenían las siguientes creencias: hasta el 31de octubre reinaba Baal, dios celta de la primavera y el verano. Desde el 1º de Noviembre reinaba Sanhaim, el dios de la muerte. El 31 de octubre de noche, era un intervalo entre los dos reinados. Las barreras entre lo natural y lo sobrenatural dejaban de existir y los muertos aprovechaban para deambular por el mundo de los vivos, a veces interfiriendo violentamente sus asuntos. Por este motivo el festival del 31 de octubre era considerado el "Festival de la Muerte". De ahí también los colores de esta festividad: el naranja representa al otoño, y el negro, representa a la muerte. En este día, el dios de los celtas llamaba a los espíritus de los malvados que habían muerto en ese año. Al mismo tiempo, otros espíritus recorrían los campos atacando a las personas. La noche del 31 de Octubre, era una noche de horror para el pueblo celta: podían ser atacados por fantasmas, malos espíritus y demonios, y por los mismos sacerdotes druidas. Era el momento de los sacrificios humanos. Hombres, mujeres, ancianos y niños eran llevados a la fuerza y encerrados en grandes cajones de madera y paja. Allí los sacerdotes les prendían fuego. Luego de estos sacrificios, los sacerdotes tenían una comida de acción de gracias, junto a las cenizas.

LOS DRUIDAS
Los celtas tenían sacerdotes satánicos, llamados Druidas. Los druidas existían en Gran Bretaña, Roma y Grecia. El 31 de Octubre los Druidas iban de casa en casa, demandando ciertas comidas, y aquellos que se las negaban eran maldecidos. Se atormentaba a la gente mediante la práctica de magias. En sus recorridas, los Druidas llevaban grandes nabos que habían sido previamente vaciados y tallados con formas de caras y emblemas satánicos. Se creía que cada nabo contenía al espíritu del demonio que dirigía o guiaba personalmente al sacerdote, era su pequeño dios. Se usaban vestimentas para ocultar la identidad del druida que amenazaba a la gente con maldiciones, si no le daban la comida que requería.

ADIVINACION
Los que practicaban la adivinación sabían que esta era la noche en que tenían más éxito. Invocaban a Satanás para que los ayudara en sus esfuerzos. Una de las formas de adivinación era poner manzanas en un tubo y lograr hacerlas entrar en sus bocas, sin morderlas. El primero que lo lograba, tendría buena suerte ese año. Luego pelaban la manzana y tiraban la cáscara por sobre el hombro y se daban vuelta enseguida para mirar alrededor. Esperaban ver una visión o la aparición de la persona con quien se iban a casar.

SACRIFICIOS
Estas cosas ocurrían ya varios siglos antes de Cristo. Se hacían sacrificios a los dioses, especialmente al dios de la muerte. Los sacrificios eran de todo tipo, desde vegetales hasta de seres humanos. Esto se siguió practicando durante siglos, en algunos lugares hasta el día de hoy.

EL SIGLO OCTAVO
En el siglo octavo el Papa Gregorio III en un esfuerzo por que la gente dejara de realizar este festival al dios de la muerte, trasladó el Día de Todos los Santos del 13 de Mayo al 1º de Noviembre. El Día de Todos los Santos honraba a los mártires de la persecución de Roma. Pero no funcionó. Nunca sirve cristianizar una festividad pagana. Lo santo y lo pagano no se mezclan!

EL NOMBRE
El nombre Halloween proviene del hecho mencionado anteriormente. Todos los Santos en inglés era "All Hallow", o "all holy". Con el tiempo se le agregó la terminación "en", una abreviatura de "evening", que significa anochecer, momento en que comienza la festividad. De allí el nombre "Halloween".

LA EDAD MEDIA
En la Edad Media hubo un gran resurgimiento de prácticas satánicas, brujerías y magia, tal como está ocurriendo hoy en día. Durante este tiempo surgió la creencia de que las brujas viajaban en escobas a los "sábados negros" (el aporte de las brujas cada 31 de Octubre), a adorar a Satanás. Eran guiadas por espíritus, muchas veces en forma de gatos negros. Los Druidas adoraban a los gatos, en la creencia que eran la encarnación de seres humanos malos.

LA FESTIVIDAD LLEGA A AMERICA
América del Norte desde su colonización fue declarada una tierra donde se respetaría todas las creencias religiosas. Esto abría las puertas para que las fiestas de los druidas fueran implantadas allí. Sin embargo no fue hasta 1848, cuando debido a una gran hambruna que sobrevino en Irlanda, y millones de irlandeses emigraron a Norteamérica, que esta costumbre se implantó en el
Nuevo Mundo. Los irlandeses trajeron con ellos las festividades Druidas. En América encontraron un elemento que no tenían en el Viejo Mundo y lo incorporaron a las festividades: las calabazas. Las vaciaban y convertían en linternas, con velas adentro, con las que iluminaban sus reuniones. Una práctica que sigue hasta hoy.

LA IGLESIA SE INVOLUCRA
Este festival de muerte ha sobrevivido a todos los esfuerzos cristianos de desterrarla. Es una festividad que siempre fue de naturaleza satánica. Satanás ha seducido a los cristianos a unirse en esta celebración. Hoy está tan difundida y encubierto su verdadero origen, que los padres no se dan cuenta de lo que simboliza que sus hijos salgan a pedir comida (golosinas), y los disfraces, las calabazas talladas y todos los demás adornos de esta celebración pagana. El 31 de Octubre es el día que esperan todos los satanistas y ocultistas del mundo entero para dar honor a Satanás y para orarle a él pidiendo la caída de la Iglesia de Cristo Jesús y la destrucción de las familias. Es la noche del sacrificio humano a Satanás. Es el mejor día del año para Satanás. No es un día de una celebración inofensiva!!!

HALLOWEEN MODERNO
Veamos ahora a la celebración actual del Halloween. ¿No es toda una temática de tinieblas, muerte, miedo, amenazas, destrucción y mal? Hay brujas, palos de escoba, murciélagos, lechuzas, esqueletos, muerte y monstruos. Hay países (cada vez más) en que a los niños se los disfrazan de demonios, brujas, fantasmas y salen a la calle cuando ya está oscuro, a repetir los que hacían los Druidas: pedir comida, solo que ahora piden golosinas y en vez de maldiciones, amenazan con travesuras. En Halloween habrá adivinación, casa encantadas, velas prendidas e invocación a espíritus. Habrá sacrificio de perros, gatos, ratas, gallinas, cabras y hasta  seres humanos! Podemos pensar: " no es para tomarlo tan en serio". Pero el maligno lo hace y también Dios lo toma en serio.

QUE NOS DICE LA BIBLIA
En Jeremías 10:2 leemos: "No aprendáis el camino de las gentes". ¿Debería una persona que desea agradar a Dios dedicar su tiempo y apoyo a celebraciones como esta? ¿Debería permitir que sus hijos participen en las actividades populares relacionadas con este festival pagano. ¿Dónde está el énfasis? ¿Estamos desarrollando los frutos del espíritu o permitimos que ocasiones como esta nos hagan desarrollar una tendencia a la idolatría, enemistad, lucha, celos, enojos y egoísmo (Gál. 5:19-23).? ¿Promueven el amor a Dios y a su Hijo, Jesús, o nos involucra con demonios, brujerías, y una cantidad de otras actividades que están específicamente condenadas en la Biblia?

Halloween nunca ha sido una festividad cristiana y no tiene lugar en la vida de un creyente que ha nacido de nuevo en Cristo Jesús. En realidad, es una abominación al Señor, y debemos tomar una posición firme en contra de la fiesta y todo lo que ella encierra. Vemos que su historia es netamente pagana, y la expresión moderna también lo es.

Compilado

Referencias Bíblicas:

Oseas 4:6; Deuteronomio 18:9-14; Santiago 1:27;  Filipenses 4:8;
Deuteronomio 7:25-26; 1Tesalonicenses 5:21-23;  1 Corintios 10:19-23